Vinyl: el rock de los 70 al ritmo de Scorsese

Imagen promocional de Vinyl (2016)  (HBO) con Bobby Cannavale, Olivia Wilde y Ray Romano

Imagen promocional de Vinyl (2016) (HBO) con Bobby Cannavale, Olivia Wilde y Ray Romano

A Martin Scorsese se le da bien hacer películas de gangsters, de mafiosos, esto es un hecho. Cuando se ha apartado de este tipo de historias la verdad es que el resultado ha sido desigual y no siempre satisfactorio. Ya en el mundo de las series tiene alguna incursión de este tipo, como por ejemplo la magnífica Boardwalk Empire.

Pero que el hombre se metiera en una serie (de ficción) sobre la época gloriosa de la música Rock podría parecer que –a priori-, no era exactamente lo suyo. Sin embargo por otro lado resulta que Scorsese es un enamorado de la música y ha dirigido varios documentales (no siempre demasiado conocidos o reconocidos) sobre el blues, el rock, etc.

Y encima, en Vinyl también está metido como co-creador nada menos que Mick Jagger… así que ¿de verdad te vas a perder una serie así? En mi caso la respuesta evidente era “no”.

Como en otras ocasionas Scorsese se reserva el papel de creador, productor,… y director del episodio piloto. Y resulta que el piloto es como una película de Scorsese, y no de las malas. Digo como una película y lo digo literalmente: el episodio piloto es excesivo, ruidoso, impresionante, y está al nivel de bastantes películas del director.

Un largísimo capitulo, de casi dos horas, que es una película en si misma, y que sirve para presentar los personajes y establecer las reglas, como un prólogo para el resto de la serie, en la que la música está sonando continuamente y la historia avanza acelerada, como el protagonista de la misma: Richie Finestra.

Decía al principio que a Scorsese lo que se le da realmente bien son las películas de gangsters, y Vinyl en el fondo no es más que eso, pero ambientada en el mundillo de la música rock y en la época cumbre de la misma: a principios de los 70.

Bobby Cannavale interpreta al ejecutivo discográfico Richie Finestra en Vinyl (2016) (HBO)

Bobby Cannavale interpreta al ejecutivo discográfico Richie Finestra en Vinyl (2016) (HBO)

Estamos en 1973. Richie, italiano (¿os suena?), junto con un par de colegas judíos, tiene una exitosa compañía de discos.

Exitosa en apariencia, porque por debajo del lujo, del glamour, de tener un jet privado para ellos,… lo que hay es una compañía en otros tiempos exitosa, pero que ahora está de capa caída.

Una compañía que se mantiene a duras penas gracias a prácticas digamos “poco limpias” (contratos draconianos a los artistas, sobornos a los DJ’s de las emisoras de radio para que pongan sus discos, falseamiento de los números de ventas de discos,…).

Así que ahora que la apariencia sigue siendo buena, aunque el interior esté podrido, ha llegado el momento de vender la compañía, colocársela a los alemanes de la Deutsche Grammophon, antes de que se den cuenta, y de paso embolsarse unos millones.

Pero…

Siempre hay un pero. En este caso, dos… Uno es que el acelerado Richie tiene una visión: reinventar su compañía, la que el creó, hacerla renacer de sus cenizas y darle otro rumbo, más innovador, más radical. En el fondo a Richie lo que le gusta es este mundillo.

El otro tiene más que ver con el tema de las “pelis de gangsters”, y no lo revelo porque sería hacer un spoiler enorme. De hecho es el tema conductor del primer episodio, el piloto.

Respecto a lo primero, Richie frustra la operación venta, sin contar con sus socios judíos y con el consiguiente mosqueo, y se lanza a innovar, a renovar su compañía. Pero más allá del episodio piloto, la serie no decae, sino que toma vida propia y es capaz de sostenerse e ir creciendo durante los otros nueve episodios que forman la primera temporada.

Juno Temple y James Jagger en Vinyl (2016) (HBO)

Juno Temple y James Jagger en Vinyl (2016) (HBO)

En la serie están muy bien retratados los movimientos musicales que se estaban dando por aquella época, algunos que el visionario Richie logra ver y anticipar (por ejemplo el nacimiento del punk, que por aquella época ya empezaba a dar señales de vida antes de su eclosión a nivel popular dos o tres años después), y otros que no (por ejemplo el nacimiento de la música disco, música bailable para negros que acabaría arrasando también entre los blancos, cuando lo que en aquella época imperaba como música bailable para negros era el funk).

A este respecto hay diálogos muy buenos, como cuando Richie entra en la oficina y está sonando un disco de ABBA (recordad que estamos sólo en el 73) y mientras todos se burlan (“¿Pero que mariconada es esto?”, “¡Esto es música de chicas!”,...).

Richie vaticina: “¿No lo veis? Música pegadiza, estribillos tarareables,… Estos tíos van a llenar estadios….”.




O por ejemplo el diálogo en el que la nueva encargada de la imagen del sello, una fotógrafa que se encargará de modernizar el logotipo y las portadas, trata de explicar porqué ellos están anticuados poniendo fotos de los grupos en las portadas y toma como ejemplo el Dark Side of the Moon de los Pink Floyd (recién salido por aquella época):

“¿Veis?, este disco está sonando en todas partes y lo único que hay es un dibujo en la portada. Pink Floyd es un concepto, es algo más que una banda ¿dónde están las fotos de la banda?”.

Y junto con ese estilo mafioso en el fondo de la historia, a lo largo de la serie van desfilando y apareciendo todos los que fueron (y eran en aquella época) alguien en el mundo del rock: los todopoderosos Led Zeppelin, Alice Cooper, David Bowie, Lou Reed, Andy Warhol, los New York Dolls,… incluso un decrépito Elvis Presley.

Bobby Cannavale, que ya había trabajado con Scorsese interpretando al psicópata Gyp Rosetti en Boardwalk Empire, es el elegido como protagonista para interpretar a Richie Finestra, y la verdad es que lo hace muy bien en el papel de acelerado medio-ejecutivo medio mafiosillo que siempre está al borde del abismo, a punto de perder a su familia, a sus hijos, su compañía de discos…

James Jagger interpreta a Kip, el líder de la banda Nasty bits en Vinyl (2016) (HBO)

James Jagger interpreta a Kip, el líder de la banda Nasty bits en Vinyl (2016) (HBO)

De hecho la trama hace gala del conocido slogan: sexo, drogas y rock & roll, y no sólo por los músicos: Richie, sus socios, sus empleados,… quien más quien menos en la serie usa y abusa de las tres cosas a raudales, música por negocios, coca por diversión y sexo por ambas cosas… (al fin y al cabo es una manera de pagar ciertos favores… a la crítica, a los DJ’s de las radios, a los artistas más rentables…).

No da una visión precisamente modélica del mundillo de las compañías de discos: métodos mafiosos con los Dj’s, engaños a los músicos a los que trataban de exprimir hasta el último céntimo,… en fin, quizás no estuvo muy alejado de la realidad.

No se cuanto de la experiencia personal de Mick Jagger (uno de los co-creadores) hay en la serie y cuanto es invención.

Lo que si está presente de Jagger es su hijo: James Jagger, que aquí interpreta a un joven prometedor e inconformista músico inglés (la verdad es que el acento no lo puede disimular) expatriado en los Estados Unidos al frente de una banda de proto-punk formada por músicos como él: jóvenes, inexpertos, pero con mucha rabia y ganas de provocar. Poca técnica pero mucho carisma.

Una de las principales tramas de la serie trata precisamente del descubrimiento de esta banda por la compañía y de cómo intentan convertirlos en los nuevos talentos del sello, al tiempo que los tratan de “domar” sin quitarles su frescura. La verdad es que el hijo de Jagger no lo hace del todo mal.

En fin, una serie notable: si te gusta Scorsese, tienes que verla. Si te gusta el rock, tienes que verla, y ya si te gustan ambas cosas… pues eso.

Seldon.

 

Artículo inicialmente publicado en EL POBRE(CITO) HABLADOR

 


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