Rebellion

Rebellion (Miniserie de TV) (Colin Teevan, 2016)

Rebellion (Miniserie de TV) (Colin Teevan, 2016)

Rebellion es una miniserie estrenada como motivo del centenario aniversario de la Revolución Irlandesa que tuvo lugar durante Pascua del año 1916 y que puso las bases para la posterior Guerra de Independencia de Irlanda. Colin Teevan, creador y guionista de la serie nos adentra en un mundo en que acaba de estallar la Primera Guerra Mundial y en el que el una parte del pueblo irlandés decide rebelarse contra la metrópoli. De esta manera, se señala el problema territorial existente entre Irlanda y Gran Bretaña, añadiendo la miseria y pobreza en que está sumido el pueblo irlandés y al papel de Gran Bretaña en el primer conflicto mundial.

La serie utiliza la voz de las mujeres que ayudaron a orquestar dicha revolución, como es el caso de Elizabeth Butler (Charlie Murpy), una enfermera procedente de una familia acomodada, pero cuyos ideales socialistas le llevan a luchar por la independencia de Irlanda. Por otro lado, Frances O’Faherty (Ruth Bradley) será quien ayude a los Voluntarios Irlandeses a luchar contra las tropas del Ejército Británico y a encargarse de los aspectos logísticos de la revolución, algo que pasa por pedir ayuda a su prima May Lacy (Sarah Greene), quien trabaja para el gobernador británico en Irlanda.

Sin embargo, la miniserie, que solo cuenta con cinco capítulos, no profundiza en los entresijos de la revolución, ni tampoco demasiado en cómo se tomaron las decisiones que terminaron con la rendición de los rebeldes por la independencia, como puede ser cómo surgió el Ejército Ciudadano Irlandés y cómo su líder, James Connolly decidió pasar a las armas. En definitiva, se queda algo corta. Teevan, sin embargo, tampoco nos trae un acontecimiento histórico ameno, sino que refleja la crueldad de una guerra, sus bajas, las pérdidas y los excesos cometidos por uno y otro bando.

La serie destaca por su fotografía y su rodaje en los lugares más emblemáticos del Dublín de principios del siglo XX, como puede ser la prisión Kilmainham Gaol o el Castillo de Dublín, sede de la gobernación británica por aquel entonces así como la Oficina Postal, donde se asentaron los rebeldes. Otro de los aspectos por los que Rebellion debería estar en tu lista de series pendientes es por las actuaciones. Sarah Greene y Perdita Weeks (a las que pudimos ver en Penny Dreadful) traen algunos momentos de tensión, estando geniales en sus respectivos papeles. Quienes más destacan son Murphy y Bradley, que llevan al espectador a querer comprometerse con su causa. Por último, también habría que mencionar a Brian Gleeson y la siempre genial Michelle Fairley.

En definitiva, Rebellion es una buena apuesta del canal norirlandés RTÉ, que dotó a la miniserie de un gran presupuesto, pero que si hubiera sido todavía mayor y pudiera haber consistido en varios capítulos más, no se quedaría vacía históricamente hablando, pese a que muestran algún que otro personaje que tendría relevancia en la posterior guerra de independencia.

La trama principal y las diversas subtramas que reflejan el lado más duro de la guerra casan perfectamente, orquestando un baile que absorbe al espectador y que le llevan hasta el último capítulo deseoso de saber cómo termina el viaje de los protagonistas y la rebelión. Por tanto, no se trata de una miniserie que refleje a los hombres que hicieron historia ni las distintas decisiones realizadas por ellos, debido a que así lo quiso su creador.

Lo mejor: las tramas secundarias, la ambientación, el vestuario y las actuaciones.

Lo peor: que se queda corta históricamente hablando.

Natalia López.

 

Artículo inicialmente publicado en LA CULTURA MATÓ AL GATO.


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