Punk’s dead (you’re next)

Wau y los Arrrghs cantan en español (2005)

De LA SCENE.

Por extraño que suene, desde hace años quería dedicar un post al fascinante tema del punk. Lamentablemente, no creo que nunca llegue a ser tan exitoso como aquel sobre

los Kalimotxo Rockers (de nuevo auto-cita) que tantos buenos ratos agradables me hizo pasar con cyberamigos.

Pero el otro día llegó la ocasión perfecta para empezar a planear este post, gracias a este tema descubierto por mi equipo biblioteconómico:

…que no tiene nada demasiado impactante a nivel musical, pero… es de 1964 y es claramente punk.

Por tanto nos encontramos ante otro motivo de peso para decir que los británicos son gilipollas. Ni el punk les queda. Cada vez que vea un patético nick con un 77 al final… pensaré en estos simpáticos peruanos de voces rotas que claramente influenciados por el surf-rock, inventaron el punk.

El punk es un movimiento que ha alcanzado unas cotas de estupidez alarmantes. Empieza, como todo movimiento del SXX, pretendiendo destrozar/ignorar todo lo anterior (como ya hicieron, yo qué sé, los dadaístas). Un canto a la libertad y a hacer lo que nos dé la gana.

Lamentablemente, si esto hubiera tenido algún tipo de éxito, nos encontraríamos con un movimiento estrambótico, divertido y variado. Pero, aparentemente, lo que todos deseaban hacer era llevar crestas y crear una música con poca libertad de movimiento y de temas. Era un género más, a día de hoy tristemente anquilosado.

El punk creo que es más punk o genuinamente punk si verdaderamente pasa de todo. Es decir, en el momento en que se implica políticamente (encima de manera burda, como suele ser en el caso del punk nacional)  está traicionando sus ideas base. En el momento en que… se toma las cosas en serio.

Los propios punks se dan cuenta de sus contradicciones y degeneran brevemente en la no-wave, que simplemente, no seguía ninguna corriente… igual que, supuestamente, el punk. Vuelta a la casilla de salida. El capitalismo absorbe con facilidad un movimiento tan identificable como el punk y obtenemos, yo qué sé, Blink182 o Avril Lavigne. Eso es bastante punk.

Así que mejor hablar sobre demoler estaciones de tren PORQUE SÍ.

En este caos sólo hay lugar para Wau y los Arrrghs!!!, grupo plenamente rescatable y disfrutable que recomiendo abiertamente. Surf, horror, garage y lo justo de punk. Y en español. Me encanta el nombre del disco.

Además, aquí versionan esta canción sobre demoler del principio del post. Aunque algunos dirán que realmente están mentando al Marqués De Molère (De Molère, De Molère, De Molère De Molère) que se adelantó a su tiempo fomentando la incomunicación, que en su época se reduciá a los trenes; no había Facebook.

En resumen, que todo el que se declara punk que conocéis es idiota y no sabe lidiar con las contradicciones del término. Los únicos que han sabido hacerlo son los que, en una parodia infinita, han sabido adaptarse férreamente al sistema. Se regodean interiormente en sus hogares con dos hijos. Cada noche besan a su pareja antes de irse a dormir y se miran a los ojos: “Lo hemos logrado. Somos punk”. Eso dice su mirada.

Espero que ningún zarrapastroso con cresta, greñas, camisetas con las mangas cortadas, tatuajes antisistema y discurso anarcocomunista o cosas de esas me deje ningún comentario iracundo en busca de debate y democracia, por aquí no nos las gastamos así. ¿Me entendéis? Somos punk.

Von Snuff.

 

Artículo inicialmente publicado en LA SCENE.


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