El movimiento pictórico Op-Art

Victor Vasarely, Voonal SSZ (1968), Op-Art

Victor Vasarely, Voonal SSZ (1968)

De DEL ROSSO.

Hace poco te hablé de las ilusiones ópticas y, al pasar, te comenté algo sobre el Op-Art. Algunos de los lectores me pidieron que les explique la diferencia con el Pop-Art, y aquí va:

El Op-Art es un movimiento que nace en los años ’60; el nombre proviene de Optical Art y se hizo popular a raíz de la nota de la revista Time sobre la exposición del MoMA de 1964-65 (The responsive eye), en la que participaron 99 artistas de 15 países diferentes. Se inspiran en la abstracción geométrica que habían trabajado, p.ej., Moholy Nagy, Malevich, Mondrian, etc.; reaccionan contra el expresionismo abstracto que estaba en boga en USA y que proclamaba la pintura del gesto o de acción (action painting). Era lo esencial y absoluto contra lo individual y lo espontáneo.

Pero, además, con esas formas geométricas querían expresar el movimiento en el cuadro. (De ahí que se lo llame también “arte cinético”.) Y ya sabemos que esto es una quimera, un imposible: el cuadro es una superficie plana, bidimensional, estática… y todo lo que se intente será sólo un efecto óptico. Para los escultores esto era más fácil: ¡piensa por ejemplo en los móviles de Calder o en las estructuras con agua de Kósice! Las esculturas se mueven en la realidad, pero, ¿en la pintura? ¿Cómo lograr esto?

Esto no era nuevo: también lo habían intentado los futuristas italianos, como Balla, Severini Boccioni; éstos habían mostrado el movimiento con la repetición de la figura. Pero eso no alcanzaba, hacía falta algo más. Ya se sabía de mucho tiempo antes que determinados colores vibran si están juntos, pero, después de las investigaciones de Joseph Albers en la Bauhaus sobre la interacción del color, estos conocimientos resultaron más científicos.

Giacomo Balla, Dinamismo de perro con correa (1912), Op-Art

Giacomo Balla, Dinamismo de perro con correa (1912)

Comenzaron a jugar con los colores, formas y valores: enfrentan colores complementarios, los aplican a distintas formas y a éstas las achican, las ensanchan, las repiten; contrastan curvas con rectas, cuadrados con círculos… Experimentan con superposiciones y transparencias; esto los lleva a buscar materiales transparentes como soporte: planchas de acrílico, plexiglas… Así se logra un movimiento virtual, una ilusión óptica que engaña a nuestro cerebro (como siempre). La base es geométrica, pero el efecto está basado en la teoría del color.

El resultado es que tú, como espectador, experimentas que las líneas y las formas se mueven. Y si tú te mueves, el cuadro acompaña tu movimiento. Es la primera vez que en la pintura se implica al espectador con su participación: el cuadro te llama, te atrae y ya no lo contemplas sólo de frente. Acción y contemplación son lo mismo: es una nueva manera de ver el arte. En esto está el germen de lo que luego serán los happenings, performances…

Los artistas más emblemáticos de este grupo son, sin duda, Victor Vasarely Bridget Riley. Vasarely, p.ej., se vale de algoritmos para componer sus obras y es el primero en utilizar el computador para ello. Podemos mencionar también a Richard Anuszkiewicz, Yacoov Agam, Eusebio Sempere, a Julio Le Parc, a Matilde Pérez, a Jesús Rafael Soto, entre muchos otros.

Algunos de estos artistas han creado obras para espacios urbanos. El Op-Art invadió las tapas de los discos de vinilo en los ’70 y recorrió las pasarelas de la mano de Ungaro y Courrèges.

Bridget Riley, Movimiento en cuadrados (1961), Op-Art

Bridget Riley, Movimiento en cuadrados (1961)

Cristina del Rosso.

 

Artículo inicialmente publicado en DEL ROSSO.

 


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